El ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, pasó la noche en el Hospital Penitenciario Central I de Ezeiza, luego de entregarse en la Justicia y quedar detenido a requerimiento de los jueces Luis Rodríguez y Claudio Bonadio. Una de las primeras medidas que cumplió, un pedido de su defensa, fue un análisis médico preliminar, que se realizó pasadas las 19.40 de ayer.

En este exámen, firmado por José Luis Francos, De Vido indicó que padece de diabetes (insulino dependiente), taquicardia, asma crónica y una coronariopatía no quirúrgica. Hoy se someterá a los estudios médicos correspondientes para determinar su estado de salud y los resultados se conocerán en 48 horas.

Además, el informe preliminar deja constancia que el ex superministro durante las gestiones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández ingresó al hospital penitenciario “por sus medios y sin dificultad, lúcido, afebril, hemodinamicamente estable y con buena entrada de aire bilateral”, y que al momento del chequeo médico “no presenta patología aguda”.

Las instalaciones del Hospital Penitenciario Central I de Ezeiza

Las instalaciones del Hospital Penitenciario Central I de Ezeiza
 Con relación el estado de salud de De Vido, su abogado defensor, Maximiliano Rusconi, señaló en radio Rivadavia que -por el momento- no se solicitó la prisión domiciliaria. “Trascendió lo de la domiciliaria pero por ahora no hemos pedido nada. Lo único que le avisamos al juez es que es insulinodependiente y de modo intenso. Es una persona que tiene que autoinyectarse entre dos y hasta siete u ocho veces por día. Y eso no tiene horarios fijos. Le avisamos al juez que no le saquen esa insulina. De hecho, llevó insulina para unos 10 días”, reveló.

El ex funcionario quedó detenido ayer y fue sometido a indagatoria, luego de que la Cámara de Diputados votara su desafuero y posterior expulsión del cuerpo por su supuesta participación en dos causas de corrupción por sobreprecios en la construcción de una mina de carbón en Río Turbio y en la compra de Gas Licuado.

La quita de los beneficios parlamentarios se resolvió por un total de 176 votos, integrados por oficialistas y gran parte de la oposición, aunque con la ausencia del Frente para la Victoria, que decidió no bajar al recinto para el momento de la votación, salvo por seis de sus integrantes: los rionegrinos María Emilia Soria y Luis Bardeggia, la chubutense Ana Llanos, la tucumana Miriam Gallardo y los sanjuaninos Ramón Tovares y Sandra Castro.

Minutos después de que la Cámara Baja votara su desafuero, la detención de De Vido era inminente y por eso la ministra de Seguridad Patricia Bullrich mandó a gendarmes a su departamento de la avenida Del Libertador, a otro domicilio y a su casona de Zárate y dispuso un operativo especial en Comodoro Py 2002.